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salsa-brava

 

Sorprende a tus invitados preparando, de un modo sencillo, la mejor salsa brava para tus patatas que hayan probado nunca.

Se comenta que hay casi tantas versiones de salsa brava como bares en este país (que no son pocos), pero nosotros hemos elegido una sabrosísima, en la que podrás controlar el nivel de picante y que podrás preparar en unos 20 minutos en casa.

 

Ingredientes (para 300 gramos de salsa):

  • 2 cucharadas de postre de pimentón (aquí puedes elegir si poner las dos cucharadas de pimentón picante, dulce o una de cada, depende de cuánto te guste el picante)
  • 1 cebolla mediana
  • 250 ml De agua
  • 20 gr de harina
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • ½ pastilla de caldo de carne concentrado
  • 1 diente de ajo
  • Sal

 

Preparación:

  1. Pelamos la cebolla y el ajo y los picamos muy finos.
  2. Ponemos una sartén o un cazo no muy grande a fuego medio con el aceite. Cuando esté caliente, añadimos la cebolla junto al ajo y una pizca de sal. Dejamos que se vaya cocinando hasta que se quede transparente, entre 5 y 10 minutos.
  3. Añadimos las cucharadas de pimentón y removemos bien con una cuchara de madera o unas varillas para evitar que se queme.
  4. Incorporamos la harina y seguimos removiendo un poco, dejamos que se tueste un poquito.
  5. Antes de que se dore la harina, agregamos el agua poco a poco sin dejar de remover, aquí sí que recomendamos usar varillas para evitar que se formen grumos.
  6. Echamos la pastilla de caldo de carne concentrado desmenuzándola con los dedos y dejamos cocinar todo junto durante 2 o 3 minutos para que vaya espesando.

 

Consejos:

  • Es mejor no dejar que se espese mucho en el cazo o la sartén, ya que a medida se vaya enfriando irá espesando de forma natural un poco más.
  • Si aún así ves que te ha quedado demasiado espesa, puedes añadir un poco de agua.
  • Si por el contrario, te ha quedado muy líquida, el truco es tan sencillo como dejarla un poco más al fuego removiendo poco a poco o bien mezclando un poco de harina y agua en un vaso con agua y añadirlo a la mezcla.
  • Puedes utilizar la salsa tal cual o, para que quede más fina, puedes triturarla. De este modo los ingredientes también se mezclarán mejor.

Patatas-bravas

Ahora toca mezclarla con tus patatas fritas previamente y bien crujientes y, ¡a disfrutar de tus patatas bravas caseras!

Si tienes dudas de cómo preparar unas buenas patatas que queden blanditas por dentro y crujientes por fuera, sigue nuestro blog y nuestras redes sociales, en próximas entradas te mostraremos cómo hacerlo y qué variedad de patatas elegir. También mostraremos los diferentes modos de freír patatas o incluso otros modos de prepararlas para que estén igual de sabrosas pero con menos calorías, ¡tenemos para todos los gustos!

¡Buen provecho!

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